Alinear fortalezas y estilo de vida

La construcción prehistórica de Stonehenge fue diseñada de tal modo que sus bloques queden alineados perfectamente con la dirección de la salida del solsticio de verano y con la puesta del sol del solsticio de invierno. Alguien sabía muy bien lo que hacía cuando planificó la posición de cada piedra para alinear el conjunto de la obra con el movimiento del sol en el cielo. El diseño estaba subordinado a un propósito claro.

Los seres humanos heredamos la genética de padres y ancestros en nuestro linaje. Los hábitos y nuestra forma de vivir, cultura, lenguaje, estudios e influencia social terminan dejando una impronta clara de preferencias, inclinaciones y tendencias que consideramos parte importante de nuestra identidad.

Si somos buenos observadores de nosotros mismos o prestamos atención a lo que otros nos dicen de manera recurrente, podremos ir descubriendo progresivamente nuestros propios talentos.

Las 6 grandes alineaciones

Auto-descubrir en qué somos buenos y haciendo qué cosas nos sentimos «naturalmente» cómodos, es la primera alineación (1) que necesitamos para poder crecer y desarrollarnos en algo.

Hoy en día existe una enorme cantidad de evaluaciones psicológicas bien validadas que nos permiten explorar y descubrir cuales son nuestros diferentes talentos (Insights Discovery, MBTI, DISC, StrengthFinder, Luscher, Belbin, Hogan, etc.).  

Un talento es un patrón recurrente de pensamiento, sentimiento o comportamiento que se puede aplicar de manera productiva.

La segunda alineación (2) es poder desarrollar, amplificar y expandir esos talentos naturales para que se conviertan en auténticas fortalezas.

Una fortaleza es la capacidad de desempeñarse consistentemente de manera extraordinaria (resultados) y manteniendo la motivación.

El desarrollo de las fortalezas descansa sobre factores intrapersonales como la perseverancia, la disciplina, la automotivación, el foco, el nivel de esfuerzo, la resiliencia, la paciencia, la técnica, la ambición, la observación, la atención al detalle, la capacidad de aprender, cambiar y mejorar.

La tercera alineación (3) es encontrar un tipo de trabajo o profesión en donde uno pueda aplicar la mayor cantidad posible de las fortalezas y talentos que posee, al mismo tiempo que minimiza la exposición de sus debilidades o creencias limitantes.   

La cuarta alineación (4) es que el lugar y el clima de trabajo (entorno afectivo, social, intelectual, valores, equidad, compensación, entrenamiento, liderazgo, etc.) sea adecuado para nuestra retención, motivación, desarrollo, valoración y crecimiento.

Cuando los talentos y fortalezas de la persona son invisibles o poco valorados, más tarde o más temprano la persona se irá o la dejarán ir. 

El rol de la red de interpersonal de soporte en el lugar de trabajo (coaches, entrenadores, jefes, instructores, mentores, consejeros, expertos, líderes e influenciadores) es crítico y fundamental en el proceso de crecimiento personal y profesional. Todos ellos pueden apalancar y multiplicar la motivación, la inspiración, la retroalimentación y el conocimiento técnico.

El clima de trabajo por su lado permitirá mantener un buen balance entre el trabajo y todas las otras dimensiones de la vida. Cuando la persona no es feliz en su lugar de trabajo, difícilmente pueda florecer todo su potencial y su talento.

La quinta alineación (5) es la posibilidad de mostrar y demostrar logros o resultados extraordinarios.  Esto cierra un verdadero círculo virtuoso de refuerzo positivo y reconocimiento que acelera la espiral de aprendizaje, crecimiento y mejora continua.

La auto-confianza aumenta en la medida que logramos la consistencia en el logro de resultados. Creemos que somos buenos en algo porque ya hemos obtenido resultados extraordinarios y -también- somos buenos en algo porque creemos en nuestras capacidades para hacerlo superlativamente bien.

La sexta alineación (6) es lograr darle un significado y hacer una contribución. Lograr un impacto mediante nuestro trabajo le dará sentido a todo el esfuerzo y el sacrificio previos. Sentir que podemos aplicar nuestros talentos, ejercer nuestros valores y, al mismo tiempo, marcar una diferencia para la comunidad, la sociedad o el mundo.  

 

talentos y fortalezas

 

Cuando construimos progresivamente estas coherencias e integraciones en nuestro proyecto de vida, podemos lograr niveles más altos de autorrealización, bienestar y felicidad

Si crees que tú o tu equipo de trabajo tienen dificultades para lograr este tipo de alineación, escríbenos a CONTACTO Bienestar Resiliente. Podemos ayudar !

Nota del Lic. Leandro Javier Perez Surraco

 

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